en tus huellas dactilares el silencio habita

en este espacio quiero compartir con todos mis creaciones literarias, que me vienen acompañado varios años

viernes, 14 de octubre de 2016

LÁGRIMA INVISIBLE




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La voz que me alivia es la misma que me asfixia,
La palabra que expresa busca sólo su propio silencio;
En el vaivén del oxígeno se esconde, irritante, una nostalgia,
Una lágrima invisible
Que en el susurro de la noche llama lo más cercano
Y lo más lejano.

Toda palabra parece surgir de un solo deseo,
Ahora más  se hace manifiesto:
Y de pronto el silencio,
El sueño,
El palpitar suspendido,

El adiós profundo que se lleva cada palabra ahogada en el océano

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jueves, 7 de mayo de 2015

Indignación

Tener unavdificultad motriz de aquellas que se perciben y no, aquellas que se ven y no se ven, es un problema algo complicado. Los otros la ven a medias o hacen quienes no la perciben. Y aunque se trata de algo de poca importancia no terminga de incomodar.

La primera vez que en un bus alguien fue obligado a cederme el asiento se produjo en mi un sentimiento que iba entre la extrañeza a la vergüenza, pasando por el agradecimiento.  Después la situacion se repitió o se invirtió. A veces, me tocó a mi ceder el asiento y a veces tuve que explicar que tenia cierta dificultad y que no me sentia del todo bien como para continuar el camino de pie.

Pero lo más penoso es tener que explicarle a alguien en el trabajo porqué no consigo la destreza que me exigen respecto de los instrumental tecnológico con la rapidez que se me exige. En esos momentos la experiencia es de impotencia y la dificultad es explicar que la dificultad motriz tiene raíces neurológicas.

Lo dificil es explicar lo que no se ve. Lo humillante es tener que sar explicaciones. Es ent9nces el momento de permanecer o salir corriendo. El momento de la tristeza o de la poesía

martes, 29 de julio de 2014

¿Como se hace para vivir una vida llena de nada?

El secreto se sus ojos de Juan José Campanella, basada en la novela titulada La pregunta de sus ojos de Eduardo Sacheri,  articula  cuatro ideas que merecen tomarse en cuenta: 1) escribir sobre el pasado, 2) tener una pasión,  3) vivir una vida vacía y 4) la idea de que los ojos hablan. La película tiene como eje conductor los esfuerzos de Benjamín Espósito, un ajente judicial retirado (representado por Ricardo  Darín) por escribir una novela sobre un momento crucial de su vida en el que se encuentra con tres elementos importantes en su vida: Irene Menéndez-Hastings (Soledad Villalmi), quien será su jefa y el amor de su vida, conla violación y posterior asesinato de Liliana Colotto (Carla Quevedo) y la mirada de Ricardo Morales (Pablo Rago), esposo de Liliana.

Esos tres encuentros marcarán su vida durante 25 años perturbadores.  En su momento, Espósito consigue identificar al verdadero asesino de Liliana, Isidoro Gómez (Javier Godino) a través de la observación de fotografías que Morales le muestra. En ellas aparece un hombre joven que se desvive con la mirada por Liliana. Pero después de que Espósito y su amigo y subordinado en el trabajo, Pablo Sandoval (Guillermo Francella deciden sustraer  una cartas de la casa de la madre de Gómez de manera ilegal, Irene no tiene otra opción que sobreseer el caso y archivarlo.  Pero al encontrar, después de un año, Espósito al encuentra al esposo de Liliana en la estación del tren esperando encontrar al asesino de su mujer, encuentra que de la mirada de ese hombre brota un  secreto poderoso que resulta perturbador y que no puede sino definir como "estado de amor puro". 

Entonces la película nos introduce en una reflexión profunda sobre la condición humana.  Al fracasar en la búsqueda de Gómez, Sandoval - un borracho empedernido - conduce a Espósito a un elemento medular. En un bar le dice lo siguiente: 

- Ya está todo bajo control Benjamín...¿Sabés por qué no lo podemos encontrar, Benjamín? Porque somos dos boludos....No paré de pensar un segundo. La cabeza me explota, Benjamín. Yo me pregunto ¿cómo es posible que no lo podamos encontrar, a este tipo. Siempre se nos hace humo. ¿Dónde está? Y se me ocurrió pensar en los tipos, pero en todos los tipos, no en este tipo en especial, sino en...en "El" tipo. El tipo puede hacer cualquier cosa para ser distinto.Pero hay una cosa que no puede cambiar. Ni él, ni vos, ni yo. Nadie.  Mirame a mí: soy un tipo joven, tengo un buen laburo, una mina que me quiere, y como decís vos, me sigo cagando la vida viniendo a tugurios como este. Mas de una vez me dijiste: ¿por qué estás ahí, Pablo? ¿qué hacés ahí? ¿Y sabés porqué estoy, Benjamín? Porque me apasiona. Me gusta venir acá. Ponerme en pedo, cagarme a trompadas si alguien me hincha las pelotas...Me gusta.  Y vos lo mismo, Benjamín,. Oíme, vos no po...No hay manera que te puedas sacar de la cabeza a Irene. Y la mina tiene más ganas de casarse que Susanita....¡Se comprometió con fiesta y todo!, pero vos seguís esperando el milagro, Benjamín. ¿Por qué?. Vení...

Entonces Sandoval le presenta a Benjamín a una persona que llama "Escribano", especialista en el Racing Club de Avellaneda, quien puede dar cuenta de todos los nombres que aparecen en las cartas de Gómez, todos jugadores del Racing. Y después de las explicaciones Sandoval pregunta:

- Escribano, ¿qué es Racing para Ud.?
- Bueno. Una pasión, querido.
-¿Aunque hace nueve años que no sale campeón?

Y la respuesta no puede ser mas clara: 

- Una pasión es una pasión.

Y dirigiéndose a Espósito Sandoval saca la conclusión:

- ¿Te das cuenta, Benjamín? El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín. No puede cambiar de pasión.

El discurso de Sandoval es contundente. Cuando uno tiene una pasión, esta lo acompaña siempre y él no puede cambiar. Y Benjamín lo entiende perfectamente, porque Irene es su pasión, incluso después de 25 años. Pero la historia de Benjamín e Irene no tiene un decurso feliz, pué él yiene que irse de Buenos Aires porque su vida peligra y no tiene el coraje de decirle a ella que se vaya con él. Entonces de desencadena una dialéctica espiritual en él. Una pasión suele llenar la vida una persona, y sin embargo Benjamín tiene una que lo deja vacío. No porque haya abandonado su pasión, sino porque no la ha podido concretar. Hay otros que abandonan su pasión como renunciando a ella o resignados, o quienes jamás han cultivado una, nunca han sentido ese vibrar poderoso en lo más íntimo de su ser por cobardía o estupidez. 

Pero no es el caso de Benjamín. El mantiene una pasión. Pero  ésta, en vez de darle contenido a su vida, lo deja vacío, como a un vampiro, como un espectro. Entonces surge la pregunta ¿Cómo se hace para vivir una vida llena de nada?. Que no es ¿Cómo se hace para vivir una vida vacía? Una vida vacía sólo la puede vivir quién ha abandonado su pasión y se ha resignado a ella. En cambio, sólo es posible vivir una vida llena de nada si es que la pasión permanece pero desasida. Es por ello que Benjamín se obsesiona por ese recuerdo, que no fue sino que es su vida. E Irene lo sabe, pues "esa causa no se muere nunca". Y ¿cómo iría a morir? si es una pasión palpitando como un fantasma. Benjamín no escribe para recordar, sino para darle viabilidad a su pasión, aunque sea por un medio insatisfactorio que lo deja vacío, como cultivando una pasión vacía que perdió su tren o, mejor dicho,  que se fue en el tren. O, mejor aún; que no subió al tren.

Pero una pasión se revela en los ojos. Morales, en su mirada en "estado de amor puro" la revela. Sandoval, la revela en el goce que muestran sus ojos cuando en el bar. La misma Irene muestra una pasión, en su mirada, que busca apagar por el temor que la embarga, temor a dejarlo todo para irse con Benjamín. Es por eso que el pasado le da miedo, y declara que para ello es incompetente, porque la vida misma le da miedo, pues vivir es abrirse a una pasión. Por eso prefiere vivir una vida normalizada y deprimida. Hasta el malo de la película, Isidoro Gómez tiene una pasión: Liliana Colotto, y al momento de querer realizarla no encuentra más recursos que consumirla a ella, devorarla hasta matarla.Es por ello, casi hacia el final de la película le pide a Espósito que le diga a su carcelero que al menos le hable, porque necesita del contacto humano, a través de la palabra, para mantener una pasión por la vida misma.


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domingo, 15 de junio de 2014

Tres para el dia del padre

I

Tus pasos se sumergían en la orilla mientras caminábamos.
Mis pies,  mas pequeños, dejaban sus huella casi dentro de los tuyos
Por momentos, incluso, eras el gigante de Isaac Newton sobre el que me levantaba como una enana civilización
De pronto nos deteníamos a contemplar el mar y su horizonte:
Entonces,  la historia de la humanidad discurría ante nuestra  mirada.

II

Ahora, lejos de la orilla (o desde el otro lado de la misma) pienso aquella experiencia.
En un juego extraño me he asimilado a tu espíritu o te has asimilado al mio;
Es como si al posar mis pies dentro de tus huellas  en aquella arena
Mis pequeños pies hayan tomado ahora el tamaño de los tuyos
Y en mis disposiciones habitasen, ahora, tus actitudes.

III

Una dialéctica espiritual se encuentra entonces,
Movilizando las mareas de las civilizaciones de toda la historia,
una dialéctica marinera
que desde tu barco invoca la fuerza de la filiación.

              

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domingo, 23 de marzo de 2014

DESDE ELL LADO DEL CORAZÓN

                         

 y que culpa tengo yo que la sangre sea roja y el corazón este a la izquierda? 
(Che Guevara)

          Quizás uno de los procesos sociales y políticos mas interesantes de la república peruana se haya dado entre el periodo que va de las guerrilla  de la Puente Uceda y la asamblea constituyente del 78. El documental "Desde el lado del corazón", exhibido en el cine del Centro Cultural de la PUCP,  retrata una parte importante de ese proceso. El documental va presentando como, a partir de la revolución cubana, la izquierda peruana va asumiendo un programa revolucionario con los movimientos guerrilleros de los años 50 y 60.
            Dichos movimientos fueron apagados por un ejercito nacional que va a adquirir una gran enseñanza:  el nivel de las injusticias estructurales que existían en el Perú, especialmente por el régimen de la gran concentración de la tierra en las grandes haciendas, y las tremendas injusticias que existían al interior de esos espacios sociales hacía necesario una transformación de las estructuras económicas que comenzaba por la reforma agracia.
        Es por eso que en el 68 las FFAA, dirigidas por Velasco Alvarado, colocaron ante una novedad inaudita a todos los sectores sociales del país. Tanto la derecha como los movimientos de izquierda de este país fueron tomados por sorpresa por un gobierno militar que fue completamente atípico en la región. La primera acción del gobierno fue poner en marcha la reforma agraria. La segunda fue atacar los intereses de los empresarios.
          Los  diferentes partidos de izquierda quedaron completamente desubicados: no sabían que significaba eso. Para la izquierda peruana era claro que la revolución social venia de abajo, es decir, de la alianza entre los partidos de izquierda y la población, teniendo como elemento articulador a los sindicatos y a las universidades. Para ellos, las FF.AA. eran el aparato represor del Estado Burgués. pero resulta que con el gobierno militar se trastocaba ese esquema. Ahora son las FF.AA. mismas, que desde arriba conduce un proceso de revolución de las bases económicas del país.
            Esto hace que las diferentes facciones de izquierda no tengan claridad ni una posición unánime respecto a su relación con el gobierno: Si oponérsele o colaborar con el. Los militares habían realizado una jugada que dejo descolocada a la izquierda y ella no sabia si se trataba de una jugada estratégica o era una acción que expresaba una convicción profunda. Con el tiempo aprendieron que se trataba de lo segundo, pero el debate consistió en que si se debía apoyar al gobierno revolucionario u oponerse a el a razón de que este planteaba conducir el proceso desde arriba, cosa que no terminó de convencer a algunos lideres de izquierda.
            Pero, como fuere, se gesto una de las mas importantes articulaciones sociales en la vida de este país entre el gobierno, los partidos de izquierda, los sindicatos, lo intelectuales, las universidades y las comunidades campesinas. Esta articulación potencio poderosamente la capacidad de acción de las fuerzas de izquierda pero no se volverá a repetir en adelante. Morales Bermudez, el 75 derroco a Velasco con el apoyo de los EEUU y comenzó  a desmantelar la articulación de las fuerzas sociales progresistas con la siguiente medida: Las  empresas podían despedir sin causal a los empleados,  alegando que rean lideres de izquierda. Esto descabezo el movimiento sindical.
            Sin embargo las fuerzas de izquierda seguían articuladas y tuvieron la posibilidad de convocar al paro nacional del año 77 que forzó a al gobierno militar, que para entonces había virado a la derecha, a abrir paso a la democracia.  La historia posterior ya la conocemos. El actuar de Sendero Luminoso termino destrozando a la izquierda y la poca articulación de izquierda que quedaba en el país y el dictadura de fujimorista empodero a la derecha de una manera nunca antes vista en la segunda mitad del siglo XX pero el documental presenta los años maravillosos de la articulación social progresista, tal vez con cierta mirada nostálgica que los izquiedistas de entonces añoran a tal punto que no saben que hacer en un contexto como el actual, contexto en el cual partidos, empleados y obreros, e intelectuales se encuentran desarticulados. Los partidos de izquierda no han tenido la capacidad de renovar a sus cuadros ni de pensar en estrategias políticas, y lo mas importante, no han podido renovar sus ideas (y ni les ha interesado hacerlo.

            Los sindicatos han desaparecido prácticamente y los intelectuales jóvenes han abandonado las ideas de izquierda, salvo contadas excepciones. La actitud de los lideres de las izquierda de antaño ha resultado poco inclusiva y sus acciones y declaraciones son erráticas y hasta aveces vergonzosas. pareciera que no se diesen cuenta de que necesitan sacarse de las espaldas el meso muerto que SL sigue significando. Finalmente, las clases populares han sido convencidas de que el proyecto de la extrema derecha es el mas indicado.
          Todo esto contrasta con la escena final de" Desde el lado del corazón".  En ella se ve la articulación de la desaparecida Izquierda Unida y rostros de jóvenes con sonrisas auténticas en el rostro y esperanza profunda en la mirada. Vivimos en un país que merece recuperar esa esperanza perdida en un presente y un futuro diferente.

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miércoles, 12 de marzo de 2014

Presentación de "No estrechéis esa mano" por Rossella di Paolo

                                            


                                        Manos al aire 
                                                                                                 Rossella Di Paolo



A veces creo que la literatura es una ocupación de fantasmas.

Fantasmas los escritores, anotando y leyendo y escribiendo y tachando y releyendo y reescribiendo sin sosiego, entre las vigas altas de sus mesas de trabajo y estantes.

Fantasmas los lectores, que nos acercamos sigilosos al libro cuando su autor ya no lo ronda más, ya lo dejó solo… el puro libro solo que empezará a atravesarnos con su blanquísima faz, sus cicatrices negras. Porque un libro es también un fantasma, una silenciosa corriente de agua o aire escurriéndose entre dedos y pestañas hasta ocultarse en la esquina más secreta de nuestro corazón.

Un libro, este libro, No estrechéis esa mano, de Alessandro Caviglia (Lima 1968) que nos atraviesa como una sombra:

las estrellas aparecen,
se inunda el infinito,
y soy una sombra
que proyecta la luna
sobre la hierba.

… o quizá una súbita luz, un vaho:

Entre las sombras, los dedos,
la cerilla encendida,
entre el paso nocturno
se encuentra mi hálito, mi memoria,


Un libro que desde la entrada nos pide o nos advierte que no estrechemos su mano, o no estrechemos la mano de aquello que lo recorre, y que sin duda es algo melancólico, solitario, impreciso…

“No estrechéis esa mano” es un verso desprendido de ese bellísimo poema de Luis Cernuda (*) cuya acuciante extrañeza parece subrayar tras bambalinas –si cabe– la atmósfera fantasmal del libro que nos reúne esta noche. Porque el poema de Cernuda nos habla de un cuerpo vacío que deambula entre la niebla. ¿Un muerto?, ¿la Muerte?, ¿un remordimiento?, ¿un pesar? Quizá todo eso y algo peor: la vida misma, pues, qué mejor que un cuerpo vacío avanzando solitario entre la niebla para representar nuestra vulnerabilidad, nuestras fugacidad y desconcierto.

Condenados a muerte desde que nacemos, el paseo es breve pero atravesado por preguntas, sueños y lastimaduras que nos desvelan. Damos miedo realmente. Mejor no estrecharnos las manos unos a otros porque cada uno es un abismo donde nos caemos y hacemos caer a los demás: 

A lo lejos, con tristeza,
dejo caer mi cuerpo entre la lluvia y la sombra;
es el atardecer pálido sobre el universo
deshojando las palmas de mis manos;
huella de arena en pleno centro de la tierra.


… Pienso en esas palmas que se deshojan, elusivas. Manos impalpables de ángel, de diablo, de muerto… lo mismo da, porque son manos de nada, de vértigo, de caída libre. Pero mientras caen, las manos alcanzan a rozar la belleza, a hacerla brillar por un instante. Mientras caen, las manos rasgan gargantas azules y guitarras blues, y escuchamos o evocamos como  milagros furtivos a Robert Johnson, a Lucho Hernández, a Emily Dickinson, a Pavese, a Cernuda… y entonces, ¿cómo no estrechar esas manos que nos conmueven?



                                                     ***


Aunque nos sostengan huesos y nos recubra un pellejo o un traje, un techo o un montón de estrellas; aunque nos refrendemos con innumerables documentos o títulos o fanfarrias y parloteos (“delirio de ocas incandescentes”, dice Caviglia en un verso fantástico), somos seres azarosos y oscuros que atravesamos o somos atravesados por las cosas; fantasmas inconsistentes, desflecándonos entre pasos en falso, malentendidos, dudas, enfermedades y muertes. “Agujeros” los llamaba Johnny Carter / Charlie Parker, el saxofonista genial, en el también genial cuento de Julio Cortázar, “El perseguidor”:

“Eso es lo que me crispaba, Bruno, que se sintieran seguros. Seguros de qué, dime un poco, cuando yo, un pobre diablo con más pestes que el demonio debajo de la piel, tenía bastante conciencia para sentir que todo era como una jalea, que todo temblaba alrededor, que no había más que fijarse un poco, sentirse un poco, callarse un poco, para descubrir los agujeros. En la puerta, en la cama: agujeros. En la mano, en el diario, en el tiempo, en el aire: todo lleno de agujeros, todo esponja, todo como un colador colándose a sí mismo…”.


Los inquietantes y sutiles poemas de Alessandro Caviglia parecen alertarnos en esa misma dirección, en esa misma conciencia de la nada que acecha, que nunca deja de acechar:

Nada,
sino un cuerpo dado en el abrazo;
entregado en torrentes que
se deslizan en las manos,
y una mirada inquietante ante puertas,
corredores,
abismos.

Nada,
sólo el silencio.

Qué fácil (¿qué necesario?) inventarse balsas, piso, hitos y hasta la inmortalidad ante esa nada o ese silencio que Camus definió como la “tierna indiferencia del mundo”. Pero siempre algo, alguien, con los ojos muy abiertos nos aviva el seso y despierta:

A Emily Dickinson

Desde su silla observa cortejos fúnebres
como quien contempla el abismo;
ella es el ojo que escruta el absoluto silencio del sol.

No hay piso bajo nuestros pies, nunca lo hubo. Estamos avisados:

No beses esos labios que se abren
para pronunciar tu nombre
que son como la muerte que llama
somnolienta
esperando por ti, por mí.


            
                                                        ***


Los breves y casi evanescentes poemas de No estrechéis esa mano, nos depositan en una especie de cruce de caminos, allí donde todo gira sobre sí mismo, en angustiosa incertidumbre. No por nada el libro se cierra con la alusión al legendario intérprete de blues, Robert Johnson, en su supuesto pacto con el diablo en el cruce de la autopista 61 con la 49 en Clarksdale.

Como un eco de esa extraña historia, los poemas de No estrechéis esa mano nos hablan de almas en sombra que van como colgadas de un hilo. En ese estado, es sencillo perderlas, dejarlas caer, rodar… De todas formas, el pacto con la muerte ya está hecho, y mientras nos acercamos a honrar la deuda, solo nos queda el canto del cisne, la belleza de una voz que da cuenta de nuestra indefensión y soledad y que, paradójicamente, es la que más se parece al silencio, o al viento, o al agua, que se deslizan seductoramente por estas páginas como una misma imagen… algo que está allí y no está allí, como nosotros mismos, escabulléndonos hacia la nada entre los dedos silenciosos, indiferentes, del mundo.



                                                     ***

Como conclusión, y porque poemas y relatos suelen alzarse desde los mismos fondos, quisiera referirme a uno de los cuentos de Ernest Hemingway que más admiro, y es ese en el que un camarero de cierta edad se identifica con el viejo parroquiano que bebe alcohol solitaria y dignamente hasta altas horas de la noche, intentando conjurar su soledad y su desesperanza en un café limpio y bien iluminado (de hecho, el cuento se titula “Un lugar limpio y bien iluminado”), quizá porque un espacio amable logra convocar algo parecido a una tregua, un piso bajo los pies, un hogar imposible. En un determinado momento, el camarero reflexiona:

“¿De qué tenía miedo? No era miedo; ni terror. Era una nada que conocía demasiado bien. No era más que una nada, y un hombre también era nada. Sólo era eso, y la luz era todo lo que necesitaba, además de un poco de limpieza y de orden. Algunos vivían en medio de eso y nunca se daban cuenta, pero él sabía que todo era nada y pues nada y nada y pues nada. Nada nuestra que estás en la nada, nada sea tu nombre, venga a nosotros tu nada y hágase tu nada así en la nada como en la nada. La nada nuestra de cada día dánosla hoy, y perdona nuestras nadas así como nosotros perdonamos a nuestras nadas. Y no nos dejes caer en la nada, mas líbranos de nada; pues nada…”.


Comencé esta presentación diciendo que la literatura parecía una ocupación de fantasmas. Como siempre, la literatura es la clave oculta de todo, el reverso o la trama del mundo, pues lo que debí escribir es que la existencia toda es una ocupación de fantasmas, una ilusión, una nada, “una agitada muerte”, como bien dice, y tan bellamente, un poema aquí:

El mundo, el aire, el agua,
por debajo, por detrás,
angostando la sonrisa,
atormentando las pisadas,
¿qué es eso?, ¿qué hay
en este silencio de caracola?

Un eco se sumerge en el agua,
no deja más
que una agitada muerte.


Gracias, Alessandro, por recordárnoslo.




(*) Remordimiento en traje de noche. Un hombre gris avanza por la calle de niebla; / No lo sospecha nadie. Es un cuerpo vacío; / Vacío como pampa, como mar, como viento, / Desiertos tan amargos bajo un cielo implacable. // Es el tiempo pasado, y sus alas ahora / Entre la sombra encuentran una pálida fuerza; / Es el remordimiento, que de noche, dudando, / En secreto aproxima su sombra descuidada. // No estrechéis esa mano. La yedra altivamente / Ascenderá cubriendo los troncos del invierno. / Invisible en la calma el hombre gris camina. / ¿No sentís a los muertos? Mas la tierra está sorda. 

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sábado, 15 de febrero de 2014

Violeta se fue a los cielos

  Carmen Luisa.
1964.
46 x 30,3 cm.
Óleo sobre madera prensada.
Fundación Violeta Parra.
     




 Dos personas que estructuraron mis intuiciones más básicas, tanto en mi corazón, en mi sensibilidad y en mi mente, desde temprano han sido los cantautores chilenos Víctor Jara y Violeta Parra. Después, vinieron el pensamiento político, las ciencias sociales y la filosofía. Kant, Hegel, Marx, DEwey, Rawls y Rorty, entre otros.
       Sentí vergüenza ajena al enterarme que la proyección de "Violeta se fue a los Cielos" en la cartelera pasó desapercibida. Digamos que se trata de ignorancia, pero en ciertas circunstancias la ignorancia es realmente atrevida.
        Violeta Parra ha sido una  (1917 -1967) hizo un trabajo importantísimo para la música y la cultura latinoamericana. Se dedicó a recoger la canción popular chilena para después darle un giro de elaboración con lo que ganó vuelo internacional. Pasó su vida recorriendo Chile para poder recoger la canción popular y con ello darle una voz a los sufrimientos personales y sociales. Recogió el dolor de padres y abuelos por la muerte temprana de un niño y el dolor de los amantes traicionados, así como los sufrimientos de los amores sufrimiento. Pero al mismo tiempo, recogió las exigencias de justicia de un pueblo cargado por la desigualdad social y la explotación, como son las sociedades chilena y latinoamericanas. Pero en su capacidad de conectarse con la cultura universal logró abrir espació a que la creación, como en "El Gavilán". Europa le enseñó ganar ese vuelo a la libertad. 
           Ciertamente, Violeta Parra ha sido conocida por su música, pero además se dedicó a las artes plásticas, especialmente a la pintura
         

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